LUCHA REYES es al Perú, lo que Edith Piaf a Francia, Lola Flores a España, Aretha Franklin y Ella Fitzgerald a los Estados Unidos, Lucha Villa a México, Libertad Lamarque a la Argentina, Celia Cruz a Cuba, Amalia Rodrigues a Portugal…
CD1: Lo inolvidable, es un valor que tiene anclaje en el corazón, antes que en la memoria. Cuando escuches de su voz los eternos valses “Tu voz” (Gonzalo Rose) o “Jamás impedirás” (José Escajadillo), o “La flor de la canela” (Chabuca Granda), o “Déjalos” (Félix Pasache), o “Mira bien si hay razón” (Angel Aníbal Rosado), te darás cuenta que LUCHA REYES, nunca se fue del todo, porque nos dejó para no olvidarla, estas interpretaciones de verdadero lujo, entre muchas más…
CD2: Un bouquet profundamente amoroso, donde en cada canción LUCHA REYES diseña un sentimiento, un aire distintivo, una contingencia maravillosa del instante inspirado. Por eso es que en su voz, estos valses suenan únicos, parecieran inéditos. Destacan entre otros: “Secreto” (Amparo Baluarte), “Yo tengo una pena” y “Contigo y sin ti” (ambos de Augusto Polo Campos), “Un fracaso más, que importa” (Juan Mosto), “Así lo quieres tú” (Pedro Pacheco), “Propiedad privada” (Modesto López), “De puerta en puerta” (Angel Aníbal Rosado)…
CD3: Otro ramillete de composiciones maravillosas de imposible comparación, donde no podía faltar ese buque insignia del criollismo, como es “Regresa” (Augusto Polo Campos), además de otros valses emblemáticos que la catapultaron para siempre, en un lugar de evocación nostálgica permanente. LUCHA REYES, es parte esencial del alma del Perú, de sus gentes, de su historia. Evoquemos pues: “Corazón” (Lorenzo Humberto Sotomayor), “Perdón por adorarte” (Félix Figueroa), “José Antonio” (Chabuca Granda), “Una carta al cielo” (Adalberto Oda), y muchas canciones más…
CD4: Y nos alejamos de esa vena romántica innata en ella, porque ella nos quiere llevar a conocer otros parajes musicales igualmente ricos. LUCHA REYES, ha sido la más grande, que duda cabe, pero su grandeza radica en su humildad y en esas raíces que jamás olvidó. Por eso quisimos agrupar en este CD sus marineras favoritas, sus tonderos preferidos, sus polkas y algunos valses de la guardia vieja. “Malabrigo” (Alcides Carreño – César Miró), “El Payandé” (Vicente Olguín), “Por unos ojazos negros” (Pedro Espinel), “San Miguel de Piura” (Alicia Maguiña), “El Gallo Camarón” (Chabuca Granda), “Callecitas de antaño” (María Delgado Campbell), “Moreno pintan a Cristo” (Rosa Mercedes Ayarza), toda una declaración de peruanidad…
CD5: Así como existe un buque insignia, también existe un testamento musical en la prolífica carrera artística de LUCHA REYES, y ese es el vals “Mi última canción” (Pedro Pacheco), nos duele volverlo a escuchar una y otra vez, de ahí su fascinación. En cada tema hay una historia, en cada verso una ilusión, en cada frase…su corazón. “El último brindis” (Augusto Polo Campos), tal vez otro presagio de una muerte temprana, pero no inesperada. Sin embargo, no podemos sustraernos a estos ingratos pronósticos musicales que aceleraron su partida: “El último beso”, “Fatalidad”, “Allá estarás conmigo”. También nos dejó dos perlas en este cofre de recuerdos: “Morena la flor de Lima” y “Perú grandioso” (un himno de adiós a su patria). Dejamos para el final dos enormes sorpresas, dos boleros matanceros, para que la recordemos más antillana, pero nunca menos peruana: “Mi desdén” (Luis Dean Echavarría) y “Tú me acusas” (Carlos Salazar)…